El poder de la bondad
18 de Noviembre 2025
Samsara
Estamos aquí para ser personas buenas con un buen corazón. Ademas de esto, necesitamos una conducta correcta y para ello, precisamos de investigar a través de la inteligencia, ademas de las lecturas, las enseñanzas y el estudio, sobre lo que es una acción correcta e incorrecta. Al hablar de acciones correctas o incorrectas no nos referimos a cosas fuera de nuestro alcance, si ni a lo que hacemos, decimos y pensamos. Estamos en el samsara y continuamente aparecen situaciones desagradables, lo que no deseamos llega y lo que deseamos no viene, queremos felicidad, pero si nuestras acciones no van en esa dirección, nunca llegará. Aunque uno quiera hacer bien las cosas, cometemos errores que traen sufrimiento, eso es así porque estamos en samsara .Para actuar correctamente, se necesita una mente serena pues con una mente agitada no se puede actuar bien. Por grave que sintamos una situación, siempre hay quienes están en condiciones mucho peores. Los problemas físicos se resuelven yendo al médico, los mentales, aunque duelan más, podemos curarlos más rápidamente: tan pronto cambiamos de actitud y vemos la situación desde otra perspectiva lo viviremos de otra forma.
No todo acaba con la muerte
Algo que el budismo comparte con la mayoría de otras tradiciones religiosas es la creencia de que no todo acaba con la muerte: el que tras esta vida vayamos hacia una situación mejor o peor, depende de lo que hagamos con esta vida. Lo que experimentamos en esta vida, viene de una vida previa, si ahora tenemos buenas condiciones es porque practicamos bien en el pasado. Todos los seres, incluyendo animales, insectos, espíritus hambrientos e infernales tienen el potencial de salir del samsara, pero nosotros como humanos, estamos en ventaja pues gracias a nuestra inteligencia podemos distinguir, analizar y saber como adiestrarse en el camino que nos lleva a la liberación, a la cesación definitiva.
La mente de la bodhichita
Podemos preguntarnos que si el lograr la liberación es el punto final.A pesar de que ello nos traería mucha felicidad, no lo es, puesto que aún no se han eliminado del todo los oscurecimientos ni desarrollado completamente el potencial y por lo tanto, no se ha logrado todavía la budeidad. Para ello se precisa del desarrollo de la bodhichita, la mente que piensa en que todo lo bueno sea para los demás, que viene de la compasión. Es la expresión ultima de bondad y es la mente que nos permite desarrollar por completo nuestras cualidades y poder desarrollar nuestro conocimiento para eliminar todos los oscurecimientos. Hablamos de verdad convencional y verdad última. Un Buda conoce todo y puede percibir simultanea y directamente ambas verdades con total claridad y eso es porque posee la mente de la bodhichita conjuntamente con la sabiduría de la vacuidad. Con esta unión de bodhichita y vacuidad podemos destruir esos oscurecimientos hacia la sabiduría.
Hay un verso que dice: “Cualquiera que genere la bodhichita se vuelve objeto de alabanza y postración e incluso aunque reciba daño, responde con bondad y ayudando al otro”
El realizar acciones con una mente que piensa en beneficiar al otro, trae grandes beneficios.
Los dos mendigos
Sucedió hace mucho tiempo en la India, en una aldea donde vivían dos mendigos, uno de ellos tenía muy buen corazón, el otro se enfadaba fácilmente por cualquier cosa. Cuando salían a mendigar, el del buen corazón siempre conseguía más alimento que el otro. Al final de día, juntaban lo que habían obtenido y comían juntos. El que tenía buen corazón le comentaba lo maravilloso que sería si el pudiera lograr que todos los de aquel pueblo tuvieran buenos recursos, mientras que el del mal genio, enfadado porque no conseguía tantos alimentos, pensaba que él si el pudiese, les cortaría a todos la cabeza. Tras la conversación, se retiraron a dormir bajo un árbol y por la noche pasó una carreta a la que se soltó una rueda, cortando la cabeza del mendigo con mal genio. Pasado el tiempo tiempo, y tras el fallecimiento del rey, indicó que su sucesor tendría que ser alguien con muchos méritos. Sucedió que la sombra del árbol donde el mendigo dormía, no se movía por protegerlo del sol. Al darse cuenta de ello, los aldeanos se dieron cuenta de que eso era algo prodigioso y eligieron al mendigo como sucesor del rey. Es decir, un pequeño deseo virtuoso trajo los frutos de volverse el rey de esa aldea y poder cumplir lo que deseaba. La moraleja es que cuando uno cultiva el buen corazón y se comporta de forma correcta es feliz y proporciona felicidad a los demás con los meros pensamientos.
Bendiciones
En una clase una estudiante preguntó sobre las bendiciones, ya que a menudo pedimos al lama que nos bendiga, pero en realidad eso no son bendiciones aunque nos pongan las manos o el rosario en la cabeza. Recibir bendiciones es cuando uno se da cuenta de que hay un cambio a mejor, hay una transformación, cuando escuchamos las enseñanzas, reflexionamos sobre ellas y notamos cambios en nuestra conducta y forma de pensar. No son algo que se da.
Sucede igualmente al tomar refugio, la visualización nos da la energía y fortaleza para cambiar, para hacer el trabajo interior y que se produzcan los cambios Hasta el mismo Buda dijo que el no podía lavar nuestras negatividades ni quitarnos nuestro sufrimiento ni transferir sus logros y cualidades, esa no es la forma en la que el Buda ayuda. La forma en la que el Buda nos ayuda es instruyéndonos en el método, el camino que el siguió para lograr ese estado. Esa es la forma en la que el Buda nos ayuda, compartiendo el trabajo que realizó para conseguir ese estado. En un momento el Buda era un ser ordinario como nosotros, pero la gran diferencia es que trabajó y se esforzó, así pues está en nuestras manos, escuchar, reflexionar y meditar, ese trabajo es un trabajo a realizar cada uno de nosotros.
Colofón: extracto de las enseñanzas impartidas por el Guese Lamsang en las clases de “Consejos de Corazón” en el Centro Nagarjuna de Valencia.

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